¿Es tu startup invertible? Y la respuesta depende mucho de la calidad de tu Business Angel

Carlos_Otero_blancotexto_120x71b
A la creciente popularidad del emprendimiento algunos le reprochan que comienza a alcanzar grado de burbuja y otros advierten no “haber visto tanta tontería junta” como ahora. En la tele del restaurante donde escribo veo que un programa de TVE especializado en nuevos emprendedores emite imágenes de un ring de boxeo reconvertido en ring depitching y que los directores de dicho programa parecen confundir el coaching ejecutivo y elstartup coaching, utilizando como reclamo para el programa nada menos que a Pilar Jericó…Igual es verdad: hay demasiada tontería y esto es señal inequívoca de que se avecina una burbuja

Mientras tanto, la distorsión conceptual típica de los mass media ha logrado popularizar la idea de que cualquier emprendedor tiene que emplearse a fondo en pitchear a diestro y siniestro, en hacerse el gran tour nacional de Investor’s day a lo largo de las 17 comunidades autónomas patrias, los 365 días al año. Y esto me parece más preocupante, porque supone una importante ineficiencia para el ecosistema emprendedor y una dolorosa pérdida de tiempo y dinero para los emprendedores que no se ajustan a los cánones de la startup invertible.

Una startup invertible es aquella que cumple las condiciones mínimas para que un business angel o una sociedad de capital riesgo puedan y quieran invertir en ella.

Ya sé que esta definición es injusta, porque el término invertible es genérico, no parece hacer referencia a ningún contexto concreto. Tal y como se usa en el sector, invertibilidad es una de esas metonimias que toman la parte por el todo. En realidad deberíamos decir “startup invertible por business angels o capital riesgo” pero ya sabes: la vida es demasiado corta como para perder el tiempo en detalles. :-)

Lógicamente, business angels y capital riesgo no son los únicos inversores posibles para una compañía que comienza. Si tu próxima compañía no resulta atractiva para el ecosistema que invierte en startups eso no quiere decir que sea una mala compañía o que no sea sostenible, simplemente podría tener que ver con que no ofreces un crecimiento suficientemente rápido para que resulte atractiva al ecosistema inversor en startups. Y eso tiene que ver no tanto con tu negocio como con el negocio de ellos.

Hay unos 6 criterios que todo business angel ha de tener en cuenta cuando analiza un proyecto nuevo, pero en esta ocasión no entraré en ese nivel de detalle porque esas 6 palancas conducen inexorablemente al crecimiento rápido y escalable del valor de la startup. Y cada business angel tiene (o debería tener si no quiere perder su capital) un criterio financiero de invertibilidad, que enseguida veremos que está basado en la tasa de revalorización de la cartera de proyectos en que invierte y en su ratio de éxito inversor personal.

Al igual que hacen los inversores en bolsa, los business angels han aprendido a gestionar el riesgo de sus inversiones de manera estadística, invirtiendo poco dinero en muchas startups (>=10) y aspirando a que, como conjunto, tengan una rentabilidad media no inferior a una cierta TIR (Tasa Interna de Retorno), llamada TIR de portfolio o TIR de cartera. De este modo, aunque algunas startups terminen siendo fallidas, otras se revalorizarán a gran velocidad, “pagando los platos rotos” de las primeras, devolviendo su propia inversión y la plusvalía de cartera esperada por el business angel.

Como puedes imaginar, existe una relación matemática directa entre la TIR de portfolio esperada por el business angel y la TIR de startup que tú has de ofrecerle para formar parte de su cartera. Startups de crecimiento lento ofrecen TIR bajas, de modo que aún siendo sostenibles y rentables, no son capaces de “pagar los platos rotos” de las otras startups fallidas. No es que esas startups lentas no sean buenas startups, es que no compensan el bajo ratio de éxito del business angel. En otras palabras, no son invertibles (por el business angel).

Cada business angel establece una TIR de startup mínima por debajo de la cual no considera que tu startup sea invertible por él.

Ya introduje el concepto de TIR en el artículo Cuánta TIR tienes que ofrecer a tu business angel y allí expliqué la diferencia entre la TIR de startup y la TIR de portfolio o cartera. En aquel artículo analizamos el caso de David Rose, un afamado business angel americano que opera en el ámbito de Silicon Valley y que reconoce que hoy la ratio de éxito en aquel ecosistema se acerca a 1:20, esto es, 1 de cada 20 startups en las que se invierte va bien y las otras 19 quiebran, no logran devolver el dinero rápidamente o están en break even permanente (que desde el punto de vista del business angel se diferencia poco de haber perdido su inversión, ya que no hay estimación alguna de cuándo la compañía podrá retornarle beneficio).

También vimos entonces que David Rose, como la mayor parte de los ángeles americanos o británicos, esperan una TIR de portfolio de alrededor del 26%. Nuestros cálculos de entonces estimaban que, en esas condiciones, una startup tendría que ofrecer a Rose una TIR del 242% para un exit en 3 años. Ese sería, por tanto, el criterio de invertibilidad de Rose y startups más lentas no tendrían interés financiero para él.

Podemos generalizar ese caso de Silicon Valley para aplicarlo a otros ecosistemas menos exigentes o desarrollados, como el español, por ejemplo. Para ello basta establecer una expresión matemática que explique la TIR de startup, TIRS, a partir de los dos parámetros del inversor: su TIR de portfolio, TIRP, y su ratio de éxito, R.

Fórmula que relaciona la TIR de startup con la TIR de portfolio de un business angel

Con esta herramienta y los dos parámetros fundamentales de todo business angel puedes predecir fácilmente si tiene sentido para tu proyecto que te lances a pitchear o que busques financiación ajena a este ecosistema tan especial.

Con qué TIR tienes que acudir a Cabiedes & Partners una startup invertible

Un ejemplo hará la matemática más digerible y nos ayudará a entender y comparar nuestro ecosistema español con el americano. Y no se me ocurre mejor ejemplo de business angelespañol que Cabiedes & Partners, la empresa de Luis Martín y José Martín Cabiedes (entre otros), un indiscutible icono de la inversión temprana en nuestro país.

A tenor de lo que cuenta Luis Martín Cabiedes en sus presentaciones públicas y en diversas entrevistas, su ratio de éxito no es mejor que 2 startups de éxito de cada 10, esto es, R=20%. Cabiedes afirma que tras 15 años de experiencia inversora no ha sido capaz de mejorar este parámetro de negocio por más experiencia y conocimiento que ha podido acumular en ese tiempo.

Por otra parte, Luis Martín Cabiedes afirma que espera una honesta TIRP=15% y que le parece razonable salir de una inversión en t=4 años, o menos.

Con esos datos ya podemos calcular la TIRS mínima que los Cabiedes deberían exigir a una startup que aspire a ser invertida por Cabiedes & Partners.

Fórmula que relaciona la TIR de startup con la TIR de portfolio de Cabiedes & Partners

e incluso establecer una comparativa entre Silicon Valley y España, igualando los tiempos de inversión a 4 años.

Rose Cabiedes
TIRP 26,0% 15,0%
t 4,00 4,00
R 5,0% 20,0%
TIRS 166,5% 71,9%

A qué ritmo tiene que crecer una startup invertible

Aunque la TIR de startup es una magnitud bastante intuitiva (equivale a la tasa de interés de un plazo fijo que se comportase como tu startup), conviene aclarar qué crecimiento palpable supone para tu proyecto que en tu business plan aparezca publicada una TIR del 72%, por ejemplo.

Una alternativa muy intuitiva usada por los business angels es el tiempo que tarda una startup en multiplicar por 10 el valor pactado que tenía en el momento de la inversión. A pesar de su apariencia compleja, la fórmula siguiente no es difícil de derivar de la presentada anteriormente y permite calcular ese tiempo t10x (en años).

Fórmula que calcula el tiempo en años que una startup tarda en multiplicar por 10 su valor a un cierto valor de TIR

Por ejemplo, Rose y Cabiedes buscan multiplicar por 10 sus inversiones en los tiempos siguientes.

Rose Cabiedes
t10X 2,3 años 4,2 años

Como ves, los tiempos resultantes son coherentes con sus estrategias de 3 y 4 años para el exit, respectivamente.

Busca el business angel que se ajuste a tu proyecto

Este artículo es en gran medida una respuesta debida a mis alumnos de Lean Startup del Executive MBA en la escuela de negocios Eseune de Bilbao. Visualizaron pacientemente los vídeos de Cabiedes, reflexionaron sobre la invertibilidad de sus proyectos fin de master y uno de ellos enunció un corolario muy interesante, que refraseo así: “esta herramienta debería servir no tanto para descartar mi proyecto como para elegir bien el business angelque me encaja”.

Y tiene razón mi alumno, porque Rose y Cabiedes son representantes de clase pero eso no quiere decir que todos los business angels de su clase se comporten miméticamente en cuanto a TIRP y R. En general podemos decir que cuanto menor sea la TIR de portfolio esperada y mejor sea la tasa de éxito del business angel, más abierto estará a invertir en startups de crecimiento no-tan-rápido.

Además, la misma popularización insensata que ha llevado a muchos emprendedores a considerar que su única alterantiva es el pitching a business angels, está llevando a muchas personas con dinero ocioso a convertirse de la noche para la mañana en business angels, por supuesto sin oficio y, casi seguro, sin beneficio. Estos inversores noveles a menudo ignoran las reglas más básicas del negocio, realizando inversiones sin base estadística (1 o 2 startups) y equiparando así la TIR de portfolio que esperan obtener a la TIR de startup que exigen.

Desde el punto de vista del emprendedor, estos inversores parecen una oportunidad, ya que no exigen una TIRS muy alta y tampoco tienen un criterio inversor elaborado, que pueda descubrir fácilmente debilidades en el modelo de negocio actual. No cabe duda de que son una oportunidad, pero no olvides que la falta de experiencia de tu inversor puede convertir en un infierno la coexistencia ulterior. No en vano ha invertido todo su dinero únicamente en tu startup e ignora (o desestima) que es altamente probable que la cosa salga mal.

O no busques un business angel

Y, finalmente, si tu negocio no puede crecer con una TIR del 72% o tú personalmente prefieres diseñar un crecimiento menos turbulento, no busques un business angel para financiarte. Hay otras alternativas mucho más razonables y, por cierto, mucho más frecuentes.

Si ya estás facturando consistentemente y tienes buenas métricas de sostenibilidad, el préstamo bancario puede ser una solución magnífica. A diferencia de los business angels, los bancos buscan denodadamente certidumbre, modelos de negocio probados y métricas finalistas (ingresos recurrentes, beneficio). Aunque el préstamo pone todo el riesgo financiero sobre ti o sobre tu startup también es cierto que no interviene para nada en tu control sobre el capital.

Otra alternativa mucho menos popular pero muy eficaz es la del inversor industrial, probablemente un competidor o un cliente tuyo que considera que tu solución es magnífica y está interesado en participar del crecimiento de tu empresa. Es una opción algo más complicada, porque no existe un ecosistema fluído y oficial donde presentar y difundir proyectos, pero suele contar con ratios de éxito mucho mejores que los comentados y ofrece, a menudo, un canal comercial bien establecido y fidelizado que permite el desarrollo rápido de una buena idea innovadora.

Por último, hay numerosas fuentes de financiación pública (ayudas, créditos blandos) gestionadas con criterios no estrictamente financieros, lo que puede permitir en muchos casos desarrollar una idea de negocio hasta el punto de validar empíricamente su capacidad para vender y crecer en un mercado. Búscalas sobre todo en esas fases tempranas en que casi nadie parece dispuesto a apostar por tu idea.

Otros criterios  de invertibilidad más allá de la TIR minima

El criterio de la TIRS mínima debería hacer reflexionar a muchos si tiene sentido seguir invirtiendo sus esfuerzos en recorrer el amplio mapa del ecosistema de capital semilla patrio a golpe de pitch. Con ese ánimo se plantea este artículo.

Pero incluso cuando una startup presenta un business plan y unas métricas empíricas creíbles, con una TIRS que satisfaría a cualquier business angel, puede no ser completamente invertible por múltiples razones secundarias y –a menudo– específicas de cada inversor.

La temática o la industria en que se encuadra la startup es otro de esos criterios importantes. Incluso inversores poco intervencionistas como Cabiedes se especializan en una cierta industria y descartan proyectos atractivos si están fuera de su zona de confort experiencial.

La sintonía personal con los emprendedores es crucial. Aunque un inversor debería ser consciente de que existen muy diversos perfiles humanos que pueden alcanzar el éxito emprendedor, no resultará fácil avanzar en el proceso de negociación inicial si aparecen tensiones relacionadas con apreciaciones personales en cualquiera de los dos lados.

El momento macroeconómico es una variable externa muy adversa para el emprendedor, que puede conducir a minimizar riesgos en el lado inversor o incluso a desinvertir a gran velocidad. En esas circunstancias incluso un proyecto prometedor sobre el papel puede tener difícil conseguir la financiación deseada o conseguir financiación de los inversores deseados.

La existencia de peces gordos dispuestos a entrar en (o recién llegados a) proyectos competidores del tuyo puede suponer un enorme freno a tus aspiraciones a ser invertido. Cuando peces gordos financieros como Rocket Internet invierten decenas de millones de euros en proyectos similares al que tu pretendes financiar es posible que tu potencialbusiness angel decida no proseguir con las negociaciones, espantado por la enorme cantidad de dinero que tendrá que poner en juego para estar a la altura de la potencia inversora del pez gordo, incluso aunque el proyecto elegido por el pez gordo sea netamente inferior al tuyo.s

Por último, y aunque el trabajo de los business angels profesionales consiste precisamente en investigar a fondo la calidad competitiva del proyecto en que pretenden invertir, el coste de analizar un proyecto puede a veces suponer una fricción importante para el inversor. Si tu proyecto se sale ligeramente del área de conocimiento y experiencia o si hay que recorrer grandes distancias para evaluar los proyectos competidores es posible que la pereza le haga optar por candidatos “más fáciles”.

Mucha suerte en tu busca de financiación.

Firma invitada: Carlos Otero Barros
Profesor, conferenciante, divulgador, emprendedor y startup coach.
Más publicaciones de Carlos en su blog Odisea Digital.
Más sobre Carlos, en coterobarros.com

.

Spritam® primer fármaco de tecnología 3D aprobado por la FDA

 

mcv_blancotexto_120A día de hoy conocemos aplicaciones de impresión 3D que han supuesto grandiosos avances en el mundo de la Medicina, órganos, prótesis y otros prototipos se han beneficiado ya de esta aplicación tecnológica, y en agosto de 2015 la FDA ha dado el visto bueno a Spritam®,  el primer fármaco creado por tecnología 3D

Spritam ®, creado por la estadounidense Aprecia Pharmaceuticals, es un fármaco de la más alta tecnología, un medicamento 3D diseñado con tecnología ZipDose ®, para tratar los síntomas de la epilepsia y que ofrece como ventaja una mejor absorción que las alternativas existentes, que pueden resultar desagradables al paciente por lo difícil que resulta tragar los fármacos tradicionales.

ZipDose ® es una revolución tecnológica en formulación, que sirve como base de nuevas formulaciones bucodispersables de medicamentos en dosis elevadas. Se crean dosis unitarias a prueba de derrames diseñadas para desintegrarse en la boca con sólo un sorbo de líquido.

maxresdefault

ZipDose ® utiliza tecnología de impresión tridimensional (3DP). Este proceso une múltiples capas de medicación en polvo utilizando un fluido acuoso para producir una matriz porosa  soluble en agua, que se desintegra rápidamente con un sorbo de líquido. Esta tecnología no se basa en las fuerzas de compresión o técnicas de moldeo actuales,  que pueden limitar drásticamente los intervalos de dosis de medicamentos bucodispersables. De hecho, la tecnología ZipDose ® es la única plataforma de entrega hasta la fecha que se permite alcanzar altas dosis (hasta a 1000 mg) mientras se mantiene la rápida desintegración del medicamento.

A través de ZipDose ®, Aprecia está trabajando para  mejorar la experiencia del paciente y ayudar a aumentar la adherencia al tratamiento. Los pacientes y los cuidadores pueden experimentar una forma de desintegración rápida con sabor enmascarado, y cómodo para llevar o administrar la medicina.
Los proveedores de salud pueden tener la confianza en la prescripción de formulaciones de dosis altas de medicamentos prescritos que están altamente dosis precisa y fácil de tomar.

Aprecia ha llevado a cabo las medidas necesarias para proteger la propiedad intelectual y tiene los derechos de más de 50 patentes relacionadas con las aplicaciones farmacéuticas de 3DP.

Spritam ®, es una pastilla soluble para tratar convulsiones producidas por la epilepsia,  tanto para adultos como niños.

spritam-728x420Se trata de la primera pastilla con receta que utiliza el proceso de impresión en 3D, cuya tecnología permite que el fármaco sea fabricado en varias capas (pudiendo incluir hasta 1.000 mg de levetiracetam en una dosis) y consolidado en una única pastilla de disolución instantánea, menos e 10 segundos con un pequeño sorbo de líquido.

Los científicos encargados del desarrollo de Spritam ®, creen que este primer paso puede abrir la puerta al desarrollo de nuevos fármacos para el tratamiento de otros trastornos neurológicos como la enfermedad de Alzheimer.

La creación de este fármaco marca un precedente importante, ya que es el primer artículo para consumo humano que se ha creado a través de esta tecnología.

Mª del Mar Represas
Lda. en Farmacia
Adjunta a Dirección

Un emprendedor no fracasa

Javier RepresasUna de las mayores diferencias entre mercados anglosajones y el nuestro en temas de emprendimiento se encuentra en la valoración que se hace del fracaso, o más concretamente del emprendedor que fracasa. Es una lucha que sigo ya hace un par de décadas, y aunque hemos avanzado algo, la sociedad sigue estigmatizando a quien le ha ido mal un negocio, al fracasado, sin más. Al margen de la simpleza con la que se utiliza aquí el término, en un todo o nada en el que o arrasas o fracasas, el antagonista del triunfador es el perdedor como contraposición al éxito, y no con la acepción del looser, el perdedor que lo es más bien por no intentarlo, el que por cobardía, miedo o incapacidad no se pone al timón de su vida (muy anglosajón también) o al frente de su proyecto, más de por aquí.

Hace tiempo que he llegado a la conclusión de que la primera causa de esta confusión brutal y simpleza de análisis radica precisamente ahí, en que nuestra sociedad no está habituada a analizar prácticamente más allá del resultado. Para familia, amigos, vecinos o conocidos, te va bien o mal… y no pases de ahí, porque hablar de riesgos asumidos, de análisis de mercados, estrategias inadecuadas, regulaciones o factores externos, sonarán a excusas del fracasado. En sentido contrario, de los que triunfan, poco más podrás oír decir que “le va muy bien”, porque no sólo siguen sin las herramientas para analizar el porque sí o porque no, sino que tampoco les importará mucho más, no hay una cultura emprendedora ni un mínimo interés para extraer lecciones ni de uno ni de otro caso.

Y así las cosas, seas legal o ilegal, fracases por incapacidad o triunfes de casualidad, sean el mérito o la culpa tuyos o compartidos, el análisis final de tu desempeño emprendedor fuera de tu entorno laboral se quedará en “la va muy bien” o “le ha ido muy mal”. Prepárate si estás en este segundo grupo. No me resisto a incidir en lo de entorno laboral, no cercano, ni familiar… ni padres, ni hermanos, ni pareja, ni amigos, ni siquiera íntimos, van a reconocerte más allá del trabajo o esfuerzo dedicado. Un emprendedor que fracasa, aún en el más liviano proyecto a tiempo parcial o aún impulsado por simple entretenimiento, pierde hasta el voto. No sabe. Su opinión vale como mucho la mitad. Se queda en tierra de nadie, resignado a recibir mensajes de ánimo y consolación, lejos de una merecida comprensión. De lo mejor que he oído de alguno, es que era un visionario; siguiente escalón iluminado, espabilado, listillo y  ya bajando por todos los niveles hasta desnudarlo intelectualmente de cualquier capacidad. Un tonto de capirote que se la pegó y bien, normal. – ¿A qué se dedicaba?  – A algo de internet.

Si lo vuelve a intentar, un loco. Si vuelve a fallar, se incrementa el grado y se le baja la credibilidad si le quedaba alguna. Y así hasta que se quite el sambenito triunfando, que será la única salida digna para restituirle la conducta. Conozco profesionales brillantes, que con proyectos de primera línea han llegado a integrarse en compañías líderes en sus sectores, y sufren esta absurda forma de juzgar. Me confiesan que  lejos de considerarlo un éxito, en su entorno más cercano la sensación es de alivio: no valían para emprender.

Un emprendedor sabe perfectamente que asume un riesgo, y aunque habitualmente lo tasa muy por debajo del real, tiene bastante claro que la tarea será complicada, que estará llena de trabas, obstáculos, incertidumbres y factores internos y externos y que la probabilidad de que se vaya al traste es elevada. El que lo sabe, aún fallando en su intento, no se deja nada atrás: acertaba al saber que podía fallar, trabaja, apuesta, pierde y en cualquier caso gana. Gana cuando aprende, gana al adquirir capacidades nuevas, de tipo técnico como gestión, organización, producción, tecnología, pero también en capacidades personales, la más habitual, resiliencia.

Independientemente de lo que ocurra con el proyecto y su salida, un emprendedor no fracasa.

Javier Represas

 

Juntas on line con valor legal

María Jesús RepresasEl pasado viernes 5 de febrero, con ocasión de la celebración del Investors Day organizado ViaVigo, tuve la oportunidad de conocer algo más sobre un  interesante proyecto, Councilbox, que ha tenido en cuenta a la hora de desarrollar su aplicativo la reciente modificación de la Ley de Sociedades de Capital.

El nuevo Texto Refundido de la Ley de Sociedades de Capital, con el objetivo de mejorar el gobierno corporativo, en su artículo 245 exige que el Consejo de Administración se reúna una vez al trimestre; a estas reuniones hay que añadir la obligada Junta General de accionistas (artículo 164) así como todas aquéllas Juntas Extraordinarias, que no siendo de obligada celebración, puede celebrarse en cualquier momento o cuando así lo requieran los accionistas titulares de al menos un 5 % del capital social.

logotipo-councilboxTeniendo en cuenta las precitadas modificaciones, así como la deslocalización y globalización del tráfico jurídico mercantil, en la que tanto directivos como socios se encuentran en distintos países, Councilbox presenta la posibilidad de celebrar juntas de accionistas, juntas de dirección y consejos de administración mediante la participación por videoconferencia, con voto electrónico, actas y registros, todo ello con absoluta validez legal.

El sistema funciona registrando todo el acto: el quórum, los debates, orden del día, documentos que se vayan presentando, etc.; posteriormente se certifica a través de una firma especializada en certificación de comunicaciones electrónicas que actuará como tercero de confianza, registrando su celebración y custodiando todo el proceso de celebración.

Como decía, un interesante proyecto nacido de la mano de tres compañías del tecnológico gallego que tratan de adaptar las exigencias legales a la nueva sociedad en la que vivimos, ofreciendo en este caso a sociedades y empresas herramientas que facilitan el cumplimiento de éstos requisitos legales al tiempo que proporcionan una enorme funcionalidad.

Un proyecto a seguir.

Más info en www.councilbox.com

María Jesús Represas
Área Legal

 

 

El desarrollo tecnológico en el ámbito sanitario. Aspectos básicos.

mcv_blancotexto_120La revolución tecnológica que nos rodea ha sido especialmente importante dentro del ámbito sanitario, son múltiples las aplicaciones dentro de este campo, se ha abierto un abanico de nuevas posibilidades en torno al paciente y su cuidador, a la enfermedad y a su tratamiento.

En lo referente al paciente y a su entorno, nos encontramos básicamente con dos lineas de actuación, por un lado las nuevas tecnologías nos permiten tener dispositivos fácilmente manejables y poco invasivos que les permiten obtener en su domicilio datos muy fiables para el autocontrol, desde los ya habituales glucómetros a auténticos procesadores de datos que obtienen información de manera no invasiva (1); y por otra parte se están desarrollando múltiples apps enfocadas a prevención, información, y/o adherencia a tratamientos sobre diversas patologías o grupos de población (2) a la vez que se desarrollan plataformas on line para obtención de información sobre su enfermedad y el intercambio de experiencias y datos con otros usuarios y profesionales (3).

En cuanto a las patologías propiamente dichas, las nuevas tecnologías han permitido identificar el origen genético, localizar biomarcadores y dianas terapéuticas (4), innovadores sistemas de edición genética como el CRISPR, que se ha convertido en una herramienta de tal eficacia, versatilidad y facilidad que ha puesto la modificación del ADN –incluido el humano— al alcance de cualquier laboratorio de genética (5). La nanotecnología ha aportado espectaculares avances en cuanto a diagnóstico y detección, reduciendo costes a los sistemas sanitarios y molestas intervenciones a los pacientes (6).

Por último fijémonos en la Industria Farmacéutica, vista la elevada inversión económica que supone la obtención de nuevos tratamientos que se basan en la aplicación de nuevas tecnologías, se hace impensable el poder seguir innovando si no existe una estrecha colaboración entre industria farmacéutica, administraciones y grupos de investigación. Cada vez es más habitual la asociación entre empresas del sector para el desarrollo de nuevas lineas de investigación, que habiendo nacido en equipos de trabajo en Universidades que no cuentan con recursos económicos suficientes de las Administraciones Estatales. Es por tanto imprescindible la figura de la inversión privada para el desarrollo de nuevos tratamientos. En España, además, hay un elevado potencial investigador y contamos con empresas reconocidas a nivel internacional en ámbitos tecnológicos con elevado capital humano pero con graves problemas de financiación (7).

  1. Un gádget para vigilar la salud a través del sudor.
    El Mundo 27-01-2016
  2. Informe 50 mejores APPs de salud en español (PDF).
    The App Date
    UVE Máster ayuda a la decisión diagnóstica para la Uveítis.
    Zarpamos 23-12-2015
  3. Patients like me
    Babylon
  4. Investigan una proteína para mejorar la eficacia de la quimioterapia contra el cáncer.
    El Ideal 17-01-2016
  5. ¿Es éste biólogo el próximo nobel español?.
    El País 22-01-2016
  6. Y con CRISPR llegó la revolución.
    El País 21-12-2015
  7. Cantera de empresas nacionales innovadoras.
    20Minutos.es

Mª del Mar Represas
Lda. en Farmacia
Adjunta a Dirección